¿Tienes dolor o contracturas musculares como para necesitar un masaje diario?
¿La tensión y el estrés están pudiendo contigo?
¿Te gustaría tener un recurso rápido que pudieses poner en práctica tu misma para aliviar tus dolencias?
En nuestra cultura hemos incluido el masaje como un lujo ocasional que te regalan en un aniversario o te regalas en un cumpleaños. O bien creemos que es algo limitado a las ocasiones en las que nos duele esto o aquello.
Sin embargo el masaje tiene tantos efectos positivos que sería una alegría incluirlo en nuestra práctica diaria.
Hoy te cuento el paso a paso sobre cómo aplicarlo. Dale al play para verlo o bien sigue leyendo debajo del vídeo.
El masaje es un método de tratamiento por el que se aplica una combinación de manipulaciones variadas, movimientos y maniobras para conseguir un efecto analgésico, sedante o estimulante.
En otro artículo te hablaba de la importancia del automasaje de orejas y te contaba con un caso real los cambios que produce, tanto a nivel físico como emocional, masajear cada día tus orejas.
En la india el masaje es una tradición cotidiana que se practica en cada casa de forma tradicional y que se enseña desde muy temprana edad.
Ellos lo describen como algo más que un método de alivio del dolor, relajante o estimulante. Es un método para restablecer el bienestar físico, mental, emocional y energético de las personas, generando así un estado de salud plena.
Dicen las escrituras del induismo que «la enfermedad no se acerca a quien recibe masajes antes de dormir, igual que las serpientes no se acercan a las águilas».
Me encanta y me parece una forma muy acertada de describirlo. Sabemos gracias a la medicina china que nuestra oreja está conectada con nuestra energía vital y todo nuestro cuerpo está representado en ella, así que masajearte las orejas es hacerte un masaje corporal completo.
Yo hoy te invito a tomar la decisión de cuidarte a ti misma un poco más cada día. Te animo a que incluyas en tu rutina diaria un ritual de autocuidado como es el automasaje de orejas.
¿Y por qué un masaje de orejas y no de otro tipo?
Porque otros masajes es muy posible que no te los puedas hacer a diario, porque éste automasaje es muy fácil de realizar con el paso a paso que te voy a enseñar, porque te lo puedes aplicar tu misma y porque al ser las orejas tan pequeñas se realiza en muy poco tiempo y equivale a hacerte un masaje corporal completo que además va a tener su efecto a nivel emocional.
Con un automasaje auricular, vas a conseguir un reequilibrio de tu cuerpo, de tus energías, vas a estimular tus tejidos, tus órganos internos, tu estructura músculo esquelética, vas a relajarte e incluso estimular tu sistema inmune.
Y solo necesitas unos minutos y un poco de aceite.
Aquí te cuento el paso a paso para realizarte un masaje de orejas diario:
Primer paso, masajea tu cuello.
Por ambos lados y también por detrás, sobre la columna cervical. Así facilitamos que llegue la cantidad de sangre necesaria a nuestras orejas para que nuestro masaje sea lo más efectivo posible.
El siguiente paso es amasar tus orejas.
Se trata de amasarlas con toda la superficie de tu mano realizando círculos, primero hacia atrás y luego hacia delante, con la presión suficiente como para curvar tu pabellón de la oreja sobre si mismo. Si notas molestia hazlo más suavemente.
En este paso vamos a realizar estiramientos.
Sujetaremos la oreja entre nuestros dedos para estirarla primero hacia arriba desde su zona más alta, luego hacia atrás desde la zona más posterior del pabellón y por último hacia abajo desde el lóbulo. Mientras estiramos podemos mover ligeramente buscando si hay alguna zona dolorosa y si la hay mantenemos el estiramiento justo en ese lugar durante unos instantes. También estiraremos hacia delante el trago, que es esa zona en forma triangular que está junto a la cara, delante del pabellón de la oreja.
El siguiente paso será el masaje propiamente dicho.
Vamos a usar los dedos para masajear toda la superficie de la oreja describiendo pequeños círculos. Primero por la parte que queda más externa y de arriba a abajo y después de abajo a arriba. Luego usaremos un dedo para masajear la zona que queda más profunda en nuestro pabellón. Lo haremos igual, primero de arriba a abajo y acabando de abajo a arriba.
El último paso serán las caricias.
Vamos a relajar nuestras orejas acariciándolas suavemente con nuestros dedos, dando pequeños toques y pasadas que producirán relajación.
Como has visto es muy fácil y al estar tan cerquita y ser tan pequeñitas nuestras orejas son el lugar perfecto para realizarlo cada día.
Recuerda realizártelo a diario y en ambas orejas.
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Muchas gracias



